Entrevista con Hitohira Saito – Parte 2

Hitohira Saito: Taijutsu Kinonagare (Modena 2011)

Largamente esperada, llega la segunda parte de la entrevista a Hitohira Saito Sensei, en el que se trata de la relación especial entre los dos Saito, padre e hijo, de la escisión entre Dento Iwama Ryu y la Aikikai Foundation, pero también de la extraña suerte del Bukiwaza del Fundador

Por SIMONE CHIERCHINI

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CHIERCHINI
La próxima pregunta concierne a la relación entre Morihiro e Hitohira, sea como padre e hijo, tanto como maestro y alumno, una relación obviamente muy especial.

SAITO
En el dojo no me he dirigido nunca a mi padre como “papá”, siempre le he llamado “sensei” como todos los otros. Él, a su vez, en el dojo no me ha tratado nunca de hijo, fui exactamente como todos los otros, es decir un alumno entre los alumnos. Cuando era cinturón blanco, hice la limpieza como todos los otros, no tuve ningún privilegio. Así como en casa no he hecho nunca preguntas sobre asuntos concernientes al dojo o sobre las técnicas, en casa nunca se habló de waza; a lo sumo, mi padre me decía que había que cortar la hierba alrededor del templo o que hacía falta hacer algún trabajo de manutención. En el dojo por lo tanto tuvimos una relación – maestro-alumno –, y en casa otro, que era el familiar.

CHIERCHINI
Llegamos ahora a una cuestión un poco espinosa: su rotura con el Aikikai Foundation y el nacimiento de su nueva asociación, el Iwama Shin-Shin Aiki Shuren-kai. A propósito de estos acontecimientos se han dicho muchas cosas, pero yo pienso que la cosa más correcta sea preguntarle a usted, directamente, su versión de los hechos.

SAITO
Cuando O’Sensei se enfermó y estaba a punto de morir, convocó a mi padre, juntó las manos y le dijo: “Saito san, por favor cuida del dojo y del Aiki Jinja”. Por esta razón mi padre quedó dentro del Aikikai y ha cuidado  las cosas como le requirió O’Sensei.

Morihiro Saito frente al Aiki Jinja Original (1948)

Al mismo tiempo, además de mantener el dojo y el templo, mi padre ha enseñado las técnicas de Buki-waza a varios aikidoka, otorgándoles una certificación. En vida, mi padre recibió una especial tarea y un título para representarlo, es decir aquel de Guardián del Aiki Jinja. Después de la muerte de mi padre, el Aikikai me pidió que dejara de usar este título y que ya no otorgara los diplomas de Buki-Waza. Yo acepté, pero a condición de que el Aikikai publicara en su revista Aiki Shinbun una declaración con la que la Aikikai Foundation se empeñase en tutelar el Aikido tal como se desarrollaba en Iwama, reconociendo con ello la diferencia con respecto de aquel practicado en Tokio. Si hubiesen atendido mi solicitud, no me hubiesen puesto en dificultad con las personas que recibieron una certificación de mi padre, casi todos aikidoka residentes en el extranjero. Este favor, sin embargo, la Aikikai Foundation no me lo concedió.

Para la familia Saito, el haber sido ser investida por O’Sensei con el título de protectores del Aiki Jinja fue un honor muy importante: éste fue un título del que estuvimos muy orgullosos.

Y ciertamente, dentro del Aikikai el Aikido de Iwama es diferente. Yo quise tutelar y defender esta cosa, pero no fue posible, porqué el Aikikai no quiso reconocerla. Yo soy el alma, el heredero de estas dos personas que han venido antes que yo, o sea O’Sensei y mi padre Morihiro que ha estado cerca del Fundador toda la vida y de él ha recibido la tarea de tutelar el dojo y el Aiki Jinja. Yo soy la persona que ha recogido esta herencia.

Todavía hoy estamos agradecidos y vivimos la presencia de O’Sensei con gran respeto. El Aikikai está compuesto de muchas personas diferentes que lo viven de otro modo, no es para nosotros la misma cosa. Así me he disculpado con Moriteru Ueshiba sensei y le he dicho que en el futuro haríamos esto solos. Este es el cuadro completo de la cuestión.

CHIERCHINI
En relación con este último argumento, está otro directamente conectado o sea sus relaciones con los otros enseñantes occidentales que se refieren a la misma tradición y por lo tanto la disputa con respecto de la correcta transmisión de la herencia de Iwama en Italia y en el resto del mundo.

SAITO
Ya en la época de O’Sensei en verdad hubieron diferentes corrientes, basta recordar a Tomiki, Yoshinkan, Ki no Kenkyukai o Mochizuki Sensei. Muchas personas vinieron a Iwama para aprender Buki Waza y Tai Jutsu, y después se han empeñado y han hecho todo lo mejor para transmitir en otros lugares estas técnicas. Cuando un árbol crece, luego brotan las ramas. A mi no me apetece decir que este o aquel no es Iwama Ryu; yo mismo he salido del Aikikai, por lo tanto no me pronuncio.

CHIERCHINI
Pregunta de reserva, que nos reconducirá luego sobre el mismo argumento. Yo soy de la escuela Aikikai Hombu Dojo, por el Aikikai de Italia y mis relaciones con el Iwama Ryu son recientes. Tengo que decir que estoy muy enfadado y que también me siento un poco estafado, en cierto sentido: ¿por qué no enseña el Aikikai Kihon y Buki Waza de Iwama Ryu?

El Fundador y Morihiro Saito listos por el Bukiwaza en los campos de Iwama

SAITO
Antes de la última guerra mundial O’Sensei no había codificado todavía el sistema con el que transmitir sus técnicas. Después de la guerra mi padre fue el único que estuvo con él todo el día y con él practicó jo, ken y yari. Los otros alumnos venían a practicar por la tarde, mientras los viejos alumnos de O’Sensei – que vivían en Tokio – estuvieron un día y luego se fueron fuera.  El hecho de que éstas técnicas después de la guerra no hayan sido transmitidas a muchos, también es debido a estos motivos contingentes. Ningún maestro del Hombu Dojo ha podido practicar las técnicas de Iwama como mi padre.

Sin embargo, tengo que decir que cuando O’Sensei fue a enseñar al Hombu Dojo tomaba la espada y decía a alguien: “Atácame” y enseñaba técnicas. Demostraba técnicas, pero luego no hacía usar el bokken a todo y se la hacía probar. Cuando vió que los alumnos del Hombu Dojo tomaban el bokken y ejecutaban técnicas, técnicas que él no había explicado nunca, dijo: “¡Estad locos! ¿Quién os ha dicho de hacer esto? ¿Quién os ha dicho de hacer así? ” y se enfadaba muchísimo.
El Fundador estaba muy orgulloso del propio pensamiento y por lo tanto no toleraba que alguien más lo “reinterpretara.”
(Enseñando algunas páginas del manual Budo de Morihei Ueshiba de 1935, NdR) Aquí está escrito que él pretendió que en su dojo se hiciera solo Aikido y no Iaido u otras cosas. Si es un dojo de Aikido, haces solo aikido, si quieres hacer Iaido, vete a un dojo de Iaido.
Si veía a alguien del Hombu Dojo con un bokken en mano le decía: “Si tú no has estado nunca en Iwama, por qué entonces haces bokken?”
Así, quizás, los alumnos del Hombu Dojo, malentendiendo sus intenciones, pensaron que les era prohibido tocar el bokken, visto que O Sensei se enfadaba si veía una cosa de ese género. En cambio su idea era que quien quería hacer Iaido tuviera que ir a hacerlo en un dojo de Iaido o Jodo en un dojo de Morro ryu, etcétera.
¡El Aikido no es otro que la práctica de los Samurai, pero si se entrena sin usar la espada, entonces decididamente no es el entrenamiento de los Samurai! Según algunos, las armas tienen que ser solo practicadas desde un cierto nivel, mientras según nosotros no. Todo tiene que ser practicado al mismo tiempo, Taijutsu y Bukiwaza.
Los que no están de acuerdo deberían quejarse con O’Sensei… Para ser Samurai hizo falta aprender a cabalgar, empuñar la lanza, disparar una flecha, manejar una espada… ¿es obvio, no? Cabalgar y hacer tiro con el arco demandaba espacios muy amplios, y además mantener un caballo es muy caro; en cambio usar bastón y espada es posible, porque esto se puede hacer en cualquier sitio: he aquí porque se usan. Todos pueden trabajar con las armas desde el principio, porque O’Sensei ha entrelazado las técnicas de Taijutsu con las de Bukiwaza, este es la característica de su trabajo.
Puesto que todos pueden hacerlo, también el Aikikai siempre podría hacerlo. Yo estoy dispuesto a ayudar; si lo quieren hacer, yo estoy acá.

O'Sensei práctica ken suburi a lo abierto

CHIERCHINI
Para entender y puntualizar mejor: los shihan de extracción diferente del Iwama Ryu, que han sido enviados a enseñar alrededor del mundo en los últimos 40-50 años, han propuesto su Bukiwaza, que no tiene nada que ver con el de O’Sensei.

SAITO
Entre los shihan de estilo Aikikai algunos han aprendido sus técnicas de Bukiwaza de mi padre, aunque yo no he visto a muchos maestros venir a encontrarle a Iwama. El maestro Kobayashi sí, aunque luego he visto que hizo cosas un poco diferentes.

CHIERCHINI
¿Cuál es su posición, maestro, con respecto de la dicotomía entre tradición e innovación en el Aikido? Es justo y correcto conservar el Aikido como formulado por el Fundador, pero también es justo y correcto seguir a desarrollándolo, o bien sólo hace falta mantener la tradición?

SAITO
Pienso que la innovación es inevitable, porque el propio O’Sensei ha usado la expresión Takemusu Aiki, o sea las técnicas nacen y luego se multiplican espontáneamente. Pues si diez personas aprenden de un maestro, visto que las personas no son todas iguales, es inevitable que tendremos diez resultados levemente diferentes. El hecho que en el tiempo las cosas cambian creo que es un hecho inevitable.

CHIERCHINI
Querría concluir con un mensaje de esperanza, de estímulo de su parte respecto a quien está empezando ahora el camino del Aikido: nuestros principiantes.

SAITO
En Japón, desde siglos hay esta actitud: cuando uno quiere aprender una cosa, cualquier cosa que sea, de un maestro, no es que se precipita a hacer esta actividad en el primer lugar que encuentra. Antes hay una fase de estudio, preparatoria. Si yo estoy interesado en el tiro con el arco, si quiero hacer Kyudo, yo miraré alrededor, o bien preguntaré a otros, me informaré, en sustancia, para ver de ir al mejor lugar, del maestro que se creé que es tal.
Ésta tiene que ser la actitud de fondo de quien se acerca a un arte marcial. Luego yo aconsejo, como dije antes, de visitar más dojos para ver cuál es el Aikido más apto a la persona y por lo tanto elegir en consecuencia. Para venir al Aikido de modo más específico, ello es una actividad no solo física sino que también posee un empinado nivel espiritual gracias al Fundador O’Sensei Ueshiba. Yo pienso que es una bonita actividad a emprender, y atractivo para un principiante.
Las artes marciales no son ni deporte ni diversión. De lado está siempre la muerte, que es el concepto a la base de la elección que antiguamente en Japón se hacía cuando se decidía aprender un arte marcial. Hace falta siempre tener esta conciencia (no es una cosa que frecuentar con ligereza, es una cosa seria NdT) no es una actividad solamente física o corpórea: cuando se practica siempre teniendo presente que tenemos cerca la muerte, el arte marcial se vuelve una actividad del alma. Una vez incluído éste, bienvenidos, por favor, comenzad a hacer Aikido.

Explicaciones de Hitohira Saito a su entrevistador

CHIERCHINI
Sensei querría darle muchas gracias por el tiempo y la atención que nos ha concedido. Además la agradezco en general en nombre de la comunidad del aikido italiano, a prescindir de las federaciones, de los maestros, de los estilos. Espero que su enseñanza pueda encontrar el espacio que merece aquí de nosotros.

SAITO
Arigato gozaimashita.


Entrevista a Hitohira Saito – Parte 1

Agradecemos a Walter Ippoliti por su preciosa obra de traducción
Traducción en Espanol Copyright Walter Ippoliti ©2011

Mirar el Slideshow H. Saito International Koshukai en Modena (Italia), Junio 2011

Copyright Simone Chierchini ©2011Simone Chierchini
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Elogio Funebre di Saito Sensei

Saito Sensei, Takemusu Aiki

Il mondo dell’Aikido ha subito un’altra enorme perdita con la morte di Morihiro Saito Shihan, scomparso il 13 maggio 2002. Era un allievo di lunga data ed uno dei discepoli anziani del Fondatore Morihei Ueshiba, ed è stato il custode del Santuario dell’Aikido in Iwama, prefettura di Ibaragi, in Giappone. La sua forte influenza può essere visto direttamente o indirettamente in quasi ogni parte del globo. Egli chiamò spesso la sua arte “tradizionale Aikido”, e senza senza dubbio essa portava il peso della trasmissione diretta da parte di O-Sensei nella sua essenza così come dal punto di vista di storico

di TK CHIBA

Ho avuto la fortuna di aver avuto diverse opportunità di imparare l’arte dall’insegnamento di Saito Sensei al tempo in cui divenni sono diventato un uchideshi nel dojo di Iwama alla fine del 1950, così come ai tempi in cui veniva invitato a insegnare presso l’Hombu Dojo una domenica al mese all’inizio degli anni Sessanta.
Posso ancora sentire il suono dei suoi passi che si avvicinavano al dojo dalla sua casa a Iwama – che non era a più di 50 metri di distanza – al mattino presto per la lezione mattutina. Mentre il peculiare suono dei geta (zoccoli) rimbombava attraverso i gelati alberi di pino, dovevo fare uno sforzo consapevole per svegliarmi, pensando: “Eccolo che arriva!” Dovevo essere pronto non solo per l’allenamento sul tatami, ma per far sì che tutto ciò che doveva essere fatto fosse stato fatto esattamente nel modo in cui doveva. Non una singola cosa, neppure la più piccola, poteva essere dimenticata o trascurata, nemmeno una volta.
Saito Sensei era solito prendersi cura della lezione della mattina di quella della sera a Iwama ogni volta che non era di turno a lavoro, lavorava infatti per le ferrovie dello stato.
Anche O-Sensei insegnava, occasionalmente, durante la lezione della sera, oppure veniva a vedere l’allenamento. Si sedeva di fronte al kamiza con i suoi occhi d’aquila, muto e immobile, mentre Saito Sensei dirigeva la lezione. O-Sensei spesso sottolineava l’importanza del Katai-keiko, che in giapponese può significare “rigido”, ma che in realtà significa essere solidi, vigorosi, forti, senza risparmiare nulla della propria potenza fisica, senza giocare.
L’allenamento e l’atmosfera ad Iwama erano non solo diversi da ciò che avevo sperimentato all’Hombu Dojo, ma proprio il contrario. dal momento che nel tipo di allenamento dell’Hombu veniva fortemente sottolineato il fluire del ki, ovviamente all’iniziò finii in gran confusione.

TK Chiba da giovane

Gran parte degli allievi dell’Iwama Dojo erano locali contadini, grandi lavoratori che avevano trascorso l’intera giornata a lavorare nei campi. Essi avevano ossa resistenti e grande forza fisica, combinati con un peculiare carattere locale conosciuto come Mito kishitsu*, un tipo di virilità vicino alla galanteria. Complessivamente, si trattava di un tipo di cultura opposta a quella dell’Hombu Dojo di Tokyo. Essendo situato nella capitale del Giappone, gli allievi dell’Hombu sono impiegati, intellettuali, imprenditori, politici e studenti universitari.
Gli studenti dell’Hombu che andavano a visitare l’Iwama Dojo dovevano apparire agli studenti di Iwama come pallidi e deboli a causa della vita di città. Infatti, gli studenti di Iwama trattavano noi dell’Hombu come tali e ci sfidavano con vigore. Per i membri dell’Hombu Dojo, inclusi gli uchideshi come me, era una questione di sopravvivenza. E Saito Sensei era in cima a quella montagna, che dovevamo scalare con tutte le nostre forze.
Naturalmente, Iwama non era un posto popolare in cui essere un uchideshi dell’Hombu, a causa non solo alle sfide che dovevano affrontare, ma anche per i quotidiani faticosi doveri che spettavano agli uchideshi, che comprendevano il lavoro dei campi nella fattoria, sistemare il dojo e del santuario, e la parte più difficile, prendersi cura di O-Sensei e di sua moglie, una coppia di anziani. Tutto ciò risultava completamente insopportabile per la maggior parte dei ragazzi di città, che erano abituati agli schiamazzi e al lusso della vita cittadina.
Di tanto in tanto, durante il giorno O-Sensei insegnava anche nei boschi attorno al dojo. L’allenamento consisteva per lo più vigoroso di yokogi-uchi da soli e lavoro a coppie. Tradizionalmente, questo è il ben noto sistema di allenamento della scuola Jigen di Kagoshima, nel Giappone meridionale, in cui il praticante colpisce continuamente fasci di rami tagliati di fresco collocati su un trespolo di legno. Quando ho iniziato a fare questo tipo di allenamento per la prima volta, le mie mani si sono spellate e hanno cominciato a sanguinare dopo 10 minuti.
Sembrava che Saito Sensei fosse sempre stato consapevole della presenza di O-Sensei, tanto che O-Sensei fosse fisicamente a Iwama o meno. Saito Sensei non ha mai cambiato la sua linea di insegnamento, ma è rimasto sempre attaccato alle basi del Katai-keiko.
Ricordo con emozione una dimostrazione che diede insieme ad altri Shihan anziani di fronte a O-Sensei, in occasione della festa di Capodanno all’Hombu Dojo. Fece solo la serie da katadori ikkyo a yonkyo nel modo semplice in cui era solito fare durante le sue lezioni. Conosceva bene il pericolo di fare qualcosa d’altro di fronte a O-Sensei.
Sono perfettamente consapevole del grande contributo e del servizio che Saito Sensei ha reso al mondo dell’Aikido. Personalmente credo che non sia stato solo uno dei più grandi maestri di Aikido, ma anche che abbia reso un grande servizio a O-Sensei e a sua moglie nei loro anni più tardi. E’ ovvio che ciò sia derivato da profondo rispetto e lealtà verso il suo maestro.
Spesso mi chiedo se avrei avuto la stessa forza di volontà di impegnarmi in un tale livello di sacrificio personale e quantità di lavoro, che potrebbero fare esitare anche membri della propria famiglia.

Morihiro Saito: una vita spesa al servizio del Fondatore

Non è stato un compito facile, come quelli che conoscevano il carattere personale di O-Sensei e di sua moglie sanno. Vivevano la loro vita secondo un sistema di valori molto diversi da quelli del giapponese medio di oggi. Posso solo immaginare, quando ci ripenso ora, che ci deve essere stato qualcosa che va oltre il rispetto e la lealtà che Saito Sensei sentiva verso il suo maestro. Posso solo pensare che fosse qualcosa come un ideale estetico in base al quale lui fu allevato e che abbracciò nel suo cuore, morendo con esso. Vedo questo come la bellezza classica esemplificata nell’incarnazione dell’essenza del guerriero.
Mentre le generazioni continuano a succedersi, questa storia particolare della vita di Saito Sensei tende ad essere dimenticata o ignorata dietro la storia ufficiale Aikido come interpretata dalle autorità ufficiali. Questa parte molto privata della storia dell’Aikido – la sua virtù, insieme con i sacrifici della sua famiglia – merita di essere riconosciuta con rispetto e gratitudine e dovrebbe essere ricordata dalle generazioni a venire. Scrivendo una nota come questa, sento che è parte della mia responsabilità in quanto io sono uno di quelli che ha assistito a questa parte della storia con i propri occhi.
Quindi questo è l’elogio funebre che vorrei offrire a Saito Sensei, in suo onore. Prego con i miei più profondi voti che riposi eternamente in pace.

Gassho

A Mani Giunte,
TK Chiba
San Diego, California, USA
16 Maggio 2002

*”Equally stubborn, but very suspicious of dandified ways, like those of the city-dwellers in Edo”: Atteggiamento ssieme testardo e sospettoso degli atteggiamenti da dandy, tipici dei cittadini di Edo. (Peter Goldsbury, http://www.e-budo.com/forum/archive/index.php/t-22301.html)

Questo articolo è originariamente apparso su Biran, il newsletter dell’Aikido Birankai/USAF-Western Region
Il sito della Birankai International è http://www.birankai.org

Entrevista con Hitohira Saito – Parte 1

Hitohira Saito Sensei: Ken Suburi en Modena

Entre las numerosas preguntas a la que Hitohira Saito Sensei ha dado amablemente respuesta, podréis leer la de especial conexión entre su padre, Morihiro Saito Sensei y el Fundador del Aikido Morihei Ueshiba, a cuyo lado vivió durante 26 años; tener una idea de la relación padre/hijo maestro/alumno entre Morihiro e Hitohira; sentir la versión de Hitohira sensei en relación a su ruptura con el Aikikai Hombu Dojo… pero también qué significa hoy la herencia del Fundador y las perspectivas del Aikido en un mundo cada vez más inarmónico.

por SIMONE CHIERCHINI

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Con ocasión del Koshukai Internacional de Aikido Dento Iwama Ryu, qué  ha tenido lugar en Módena el 24-25-26 de junio de 2011, Simone Chierchini ha tenido la oportunidad de desarrollar una vídeo-entrevista con Hitohira Saito Sensei, líder del Iwama Shin-Shin Aiki Shuren-kai (岩間神信合氣修練会), la escuela fundada por Hitohira a la muerte de Morihiro Saito Sensei. La entrevista se ha desarrollado en los locales de la Utensileria Modenese, generoso patrocinador del Koshukai dirigido por Hitohira Saito Sensei, se ha desarrollado con la presencia del estado mayor del Iwama Shin-Shin Aiki Shuren-kai europeo y ha sido posible gracias a la preciosa obra de Giancarlo Giovannelli, que ha hecho de intérprete.

CHIERCHINI
La primera pregunta que querría hacerle, Sensei, no atañe a el Aikido pero sí a la actualidad: ¿viviendo hoy en Japón, qué significa para el japonés medio la tragedia del desastre de Fukushima?

SAITO
El terremoto y el tsunami han tenido especial consecuencia como el desastre nuclear de Fukushima. La agencia nuclear mundial ha notado faltas en la gestión de la instalación nuclear, por lo tanto también existen responsabilidades humanas por lo que ha ocurrido; sin embargo, dejemos esto a parte. En los primeros tiempos, la lectura de los datos relativos al derrame de material radiactivo de la central fueron muy altos; precisamente en este punto el nivel de las radiaciones en las zonas relativamente lejanas de la central han bajado. Actualmente las personas que sienten con más fuerza el problema de lo nuclear son las madres que tienen a niños pequeños, porque cuanto más pequeño es el niño mayores son en el tiempo las consecuencias de la exposición a las radiaciones. Tras  el accidente ha habido el problema de que las autoridades no proveyeron informaciones correctas, hubo un tipo de censura. Ésta ha causado una reacción y ahora creo que lo que se comunica allí es pertinente a la realidad.

Buscar un mayor equilibrio con la naturaleza

Yo vivo en la provincia de Ibaraki, que está a unos 150 km de la ciudad de Fukushima y creo que ya no deberíamos correr peligro por cuanto concierne la exposición a las radiaciones nucleares: es una cuestión de tiempo, ciertamente. En todo caso el accidente nos ha vuelto a todo más sensibles al problema.

CHIERCHINI
En relación a este último problema, se puede decir que es como un poco la punta del iceberg: paulatinamente nuestro mundo está cada vez más lejos de su estado natural y se ha vuelto progresivamente cada vez más inarmónico. ¿En este contexto como se introduce la práctica del Aikido como via de la armonía? Qué tarea corresponde en este tipo de mundo al enseñante de Aikido?

SAITO
No sé si podré dar una respuesta correcta. El hombre es un elemento de la naturaleza. Existe una teoría según la que si el hombre desapareciera de la tierra, ella volvería a su estado ideal; ésta es una actitud de tipo paradójico. En el Aikido, en cambio, el Fundador pensó que el hombre tenía el papel de gobernar la naturaleza para alcanzar un estado ideal. El  Fundador habló de misogi, una actividad de purificación, con la cual el entrenamiento de Aikido tiene que iniciar. Cuando se averigua un conflicto interior, en su momento nosotros somos puestos frente a elecciones. Si poseemos la capacidad de decidir, éste es un bien, porque en su momento conscientemente obramos una elección entre el bien y el mal. Yo vivo en una zona rural, lejana de la zona del desastre; en el momento del accidente nuclear he podido ver en todo caso la fuerza de reacción de la naturaleza. Quien hace Aikido, si se entrena aprendiendo a evitar una actitud amenazadora, negativa, destructiva sobre el otro, es decir pareja, desarrollará también indudablemente la misma actitud respecto a por lo demás de la naturaleza, de la cual el hombre es parte. O’Sensei predicó la no-violencia. Si nos comportamos como he explicado, se debería volver a una situación más equilibrada, de mayor armonía del hombre con lal naturaleza.

La via del guerrero, Budo, y aquel de la agricultura, Nogyo, son complementarias. El punto de comunidad entre la via del guerrero y la agricultura consiste en prepararse para el acontecimiento desfavorable y también por este motivo es importante partir de la base, el kihon. Cuando somos obligados a enfrentarnos a los caprichos de la naturaleza, todos tienen que colaborar para que el problema que tenemos enfrente sea solucionado o reducido.

CHIERCHINI
La próxima pregunta nos lleva más adentro del mundo del Aikido y especialmente el mundo del Aikido de Iwama. ¿Maestro, puede explicarnos el papel de Morihiro Saito Sensei en relación a la enseñanza del Fundador?

SAITO
Mi padre, tan pronto como la guerra mundial acabó, entró en el dojo convirtiéndose en discípulo de O’Sensei. Sólo se practicaba el keiko de O’Sensei. En la época, mi padre fue contratado en los ferrocarriles del estado y trabajaba por la noche, volviendo a casa por la mañana. Según la costumbre de la época, quién trabajaba por la noche tenía dos días – con la noche en medio – libres; luego pudo estar muchas horas con O’Sensei.

Morihiro Saito en joven edad

La idea de O’Sensei cuando vino a Iwama fue que la agricultura fuese el Budo, por tanto mi padre ayudó O’Sensei en el trabajo del campo. El Fundador nació en una época en  la cual quien enseñaba artes marciales tenía  como vecinos a los alumnos, que estaban siempre con su maestro. El maestro acababa encariñándose a este tipo de discípulo que trabajaba la tierra y se entrenaba con él, porque estaban siempre juntos. Éste es el sistema del uchi-deshi, el alumno interno, que vive en la casa del maestro. Mi padre vivió esta situación. El Japón de después de la guerra fue un país muy pobre, porque todos los recursos fueron empleados durante la guerra. Los discípulos que ayudaban al fundador tenían su campo que cultivar también,  porque no habia nada que comer. Los que no pudieron o no quisieron ayudar a O’Sensei en sus actividades agrícolas, paso a paso disminuían  y no se volvían a ver. En la mentalidad típica del japonés de la época, quién no conseguía o no quería ayudar al maestro en estas otras actividades, no eran instruidos en las técnicas. Mi padre ha tenido la suerte de seguir estando junto a su maestro; así, a veces, a lo mejor mientras cultivaban el huerto, a O’Sensei se le ocurría una nueva técnica, echaba la azada y decía: “Saito! Vas al dojo a tomar el bokken!”. Y luego ellos, entre el campo, o donde se encontraban, de la actividad agrícola pasaban a las artes marciales. A la tarde los otros frecuentadores del dojo llegaban, los asillamados soto-deshi (alumnos externos) y a menudo mi padre tenía que ir a trabajar en los ferrocarriles. Pero de día, por muchos años tuvo modo de ver y estudiar con cercanía las técnicas del Fundador. En la época no se estilaba el hecho de pagar al maestro en efectivo, sino se le ayudaba  proveyendo mano de obra. En el momento que no había mucho dinero, O’Sensei mismo no es que fuera rico, por utilizar un eufemismo, como mi padre, también los otros alumnos hacían colectas que le donaban luego a la mujer del Fundador, Hatsu, para pagar la electricidad. O’Sensei por lo tanto no ganaba nada, no tenía renta fija, justo porque no existía la idea de la tarifa fija mensual de pagarle al maestro. A parte la mano de obra que recibía de los estudiantes, las únicas entradas en dinero le llegaban de las concesiones de grados Dan: una vez acabada la ceremonia, el discípulo que había recibido el grado Dan metía su ofrenda en dinero sobre el kamiza.  Además cuando O’Sensei giraba en otros dojo para hacer aquéllos que nosotros hoy en día llamamos seminarios, recibía “agradecimientos” en dinero. Algún tiempo después del fin de la guerra, algunos discípulos tenían la costumbre de portar sacos de arroz al maestro para agradecerlo por sus enseñanzas. Mi padre siempre ha estado cerca de O’Sensei; siempre  ha dicho que su papel fue el de transmitir todo lo que vivió en contacto con el Fundador. Remarco, éste es lo que él mismo siempre me ha dicho.

CHIERCHINI ¿Cuáles son sus recuerdos del fundador, Sensei? Sobretodo su recuerdo de Morihei Ueshiba desde el punto de vista humano.

SAITO
Mi padre recibió de regalo la tierra sobre la que construir la casa del Fundador; luego él se casó y por lo tanto hemos nacido nosotros hermanos. Me acuerdo que mi madre siempre iba todos los días a casa de los Ueshiba para ayudarlos. Nosotros hijos por lo tanto apenas nacidos vivimos en la casa de O’Sensei, porque nuestra madre estaba constantemente allí. Yo no he visto a O’Sensei por primera vez cuando he iniciado a hacer keiko, lo he visto tan pronto como he nacido! Y también he sentido el kiai de O’Sensei cuando todavía era un feto en la barriga de mi madre… Yo no pienso en el Fundador como un extraño, para mí es como una especie de abuelo.

Foto de familia: Morihei y Hatsu Ueshiba

Fue un hombre que tuvo más que un detalle: si los aspectos de la vida cotidiana que le concernían fueran comúnes a todos, diría que fue una persona extraordinaria. Mis padres siempre se dirigieron a él usando el lenguaje referencial y percibí la distancia, el alcance de esta persona. Su postura siempre era correcta, no lo he visto nunca desaliñado: también cuando bebía, tomaba la taza con ambas las manos, agradeciendoselo a los dioses, la sujetaba con ambas manos correctamente, según el sistema tradicional. Nosotros que veíamos a esta persona así reverenciada por nuestros padres, en su presencia siempre éramos amables, porque nos era natural respetarlo: había alrededor de si un aura importante. De O’Sensei y su mujer había una bonita imagen, no los percibía como dos personas ancianas, reconocibles a los otros ancianos de la aldea. Ambos fueron muy devotos. La Señora Ueshiba, habiendo nacido en aquel período histórico de transición que es el período Meiji,  fue una persona que tuvo gran cuidado con la alimentación y supo gestionar la economía de la casa.

(Fin de la primera parte)

Entrevista – Parte 2

Agradecemos a Walter Ippoliti por su preciosa obra de traducción
Traducción en Espanol Copyright Walter Ippoliti ©2011

Mirar el Slideshow H. Saito International Koshukai en Modena (Italia), Junio 2011

Copyright Simone Chierchini ©2011Simone Chierchini
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Conversazione Con Morihiro Saito – Parte 2

Saito Sensei: allenamento sotto la neve a Iwama

Grazie alla gentile concessione di Lorenzo Trainelli, abbiamo la possibilità di riprodurre qui su Aikido Italia Network un’intervista/documento a Morihiro Saito sensei, condotta da Trainelli per Aiko nel 1990 in occasione dello stage del maestro a Torino. Qui di seguito la seconda parte di questo importante documento storico

di LORENZO TRAINELLI

Leggi la Prima Parte

AIKO
Nello “Stile di Iwama”, che, dopo la scomparsa del Fondatore, lei conserva nell’Ibaragi Dojo e diffonde nei numerosi viaggi in Europa ed in Nord America, riveste un’importanza centrale il concetto di Riai. Vuole caratterizzarlo sinteticamente?

SAITO
Il Riai nell’Aikido è l’integrazione che sussiste tra Taijutsu (tecniche disarmate) e Bukiwaza (tecniche armate). E’ una composizione armoniosa dei principi e delle ragioni alla base dei movimenti nelle tecniche disarmate, di spada e di bastone. Ogni ragione si lega alle altre. La struttura razionale del Taijutsu va agganciata a quelle dell’Aikiken e dell’Aikijo. L’Aikido è tutte e tre le cose insieme perchè divengano una sola pratica.

AIKO
Lei ritiene, Maestro, che questa integrazione tra le tre tecniche sia giunta quale risultato finale dell’articolatissima esperienza maturata dal Fondatore, oppure sia un’idea originaria cui egli ha poi ispirato lo studio di tante arti marziali e la creazione dell’Aikido?

SAITO
Entrambe le cose. Come ho mostrato durante lo stage, nel libro scritto da O’Sensei più di cinquanta anni fa si vedono già
forme di jo e ken integrate con il Taijutsu. Da quando il Fondatore si ritirò ad Iwama, non dovendo più lavorare, la sua ricerca proseguì in quella direzione. Egli approfondiva il suo studio praticando, ora, sempre e solamente Aikido, fino a completare l’opera e giungere così al risultato che lei intende. O’Sensei diceva talvolta che ciò che aveva studiato e praticato prima non era il vero Aikido, che solo ad Iwama aveva raggiunto il vero Aikido. Naturalmente, per me ed altri suoi allievi è difficile condividere questo pensiero: ciò che
O’Sensei aveva sperimentato in passato era necessario per arrivare all’Aikido di Iwama; così per me come per altri l’intero percorso è stato meraviglioso, dall’inizio alla fine, le vecchie tecniche come le nuove. Questo è il motivo per cui tra i vecchi allievi si trovano dei bravi insegnanti. L’insegnamento di O’Sensei è splendido, dall’inizio alla fine e la sua forma finale e definitiva è lo “Stile di Iwama”. Già prima di Iwama il Fondatore aveva in mente il ken e il jo, ma l’integrazione non era completa, perciò quando insegnava a Tokyo le tecniche disarmate e quelle armate erano separate. Una volta ad Iwama, egli cambiò tante cose, anche riguardo agli angoli di entrata come abbiamo visto ad esempio per lo “shiho nage” e giunse ad unificare le tre tecniche. Perciò i suoi allievi durante la guerra non hanno avuto l’insegnamento della spada e del bastone; il metodo non era ancora compiuto. Ecco perché mi trovo ad essere l’unica persona al mondo ad avere ricevuto l’intero insegnamento. Sono il solo. Non c’è nessun altro.

"Mi trovo ad essere l’unica persona al mondo ad avere ricevuto l’intero insegnamento"

AIKO
L’Ibaragi Dojo di Iwama, eretto da O’Sensei, ed a lei affidato sin dalla scomparsa del Vecchio Maestro, sarà presto smantellato nel corso di una operazione immobiliare. E’ interessato anche il santuario dell’Aiki adiacente al Dojo? Quali provvedimenti ha preso al
riguardo?

SAITO
Il terreno dove sorge il Dojo sarà posto in vendita, ma non quello su cui sorge l’Aiki Jinja. Il nuovo Dojo sarà costruito accanto al santuario. I termini della vendita non sono ancora definiti. Quando i proprietari avranno deciso, si cominceranno i lavori per il
nuovo Dojo (7).

AIKO
Come trova, Maestro, l’atmosfera e la presenza dei praticanti in Italia?

SAITO
Sono molto contento perchè in questo stage di Paolo (Corallini) ho incontrato tante persone provenienti da vari gruppi. Vede, nei primi anni quelli dell’Aikikai d’Italia non partecipavano con mio grande dispiacere. Ultimamente però noto piacevolmente
una maggiore presenza ed apertura.

AIKO
Come giudica la qualità dei praticanti italiani?

SAITO
E’ difficile rispondere. Non si possono fare paragoni con gli aikidoka di altre nazioni. La maggior parte di coloro che praticano Budo (le vie marziali) condividono lo spirito dei samurai, e anche in Italia si trovano praticanti con una sincera passione per l’Aikido. Questo mi riempie di piacere. In Italia Tada Sensei ha svolto un ottimo lavoro. Lo stage è stato molto bello, lo stare insieme a voi mi ha fatto venire voglia di ritornare.

AIKO
Sotto quali aspetti vede la tecnica come strumento di crescita interiore?

SAITO
Nell’Aikido non esiste la competizione ed inoltre è molto razionale. E’ meraviglioso vedere tutti coloro che conducono la loro ricerca sulla strada più dura impegnandosi nell’Aikido. Un aspetto della bellezza dell’Aikido è come la sua teoria si possa applicare alla vita quotidiana e sociale. Questo è il motivo per cui tutti sono felici di fare Aikido. Nelle città giapponesi, nel Dojo di Aikido, dopo la lezione dei bambini, i genitori dimostrano grande riconoscenza e soddisfazione per il lavoro degli insegnanti. Ciò perchè i bambini lì imparano l’educazione e crescono sani e buoni di cuore.

AIKO
A proposito di questa crescita interiore, lei ritiene che il praticante occidentale abbia le stesse potenzialità del giapponese?

In Aikido non c'è differenza fra giapponesi e occidentali

SAITO
Non c’è differenza. Se un maestro dicesse che uno straniero non può arrivare dove può il giapponese, sarebbe un insegnante che non sa insegnare. Le possibilità di capire sono le stesse, tuttavia questo non significa che non esistano differenze tra un popolo e l’altro. A prescindere da queste, in ogni nazione, c’è chi si impegna di più e chi meno, quindi vi sono non giapponesi che lavorano di più di tanti giapponesi. Non è qui la differenza. L’unica cosa che si può dire a riguardo dell’attitudine è che i giapponesi sopportano di più la
sofferenza e la fatica. Noi siamo abituati a non mostrare il dolore, a nascondere una malattia, a continuare senza lasciare trasparire la stanchezza. In voi forse c’è una tendenza a smettere prima, a sopportare meno. Questo atteggiamento dei giapponesi è spesso esagerato e personalmente credo che forzare troppo possa diventare dannoso alla salute. Noi però abbiamo questa tendenza e continuiamo anche se fa male. Vede, anticamente in Giappone questo atteggiamento era considerato una virtù per cui era nobile nascondere al maestro il dolore o una maldisposizione. Era bello. Ad ogni modo, i giovani, anche in Giappone stanno cambiando e forse non vi sono ormai più differenze tra giovani giapponesi e stranieri.

AIKO
Lei, Maestro, ritiene che questo atteggiamento interiore sia un requisito fondamentale per un buon apprendimento dell’Arte?

SAITO
Per migliorare la propria tecnica non occorre questa capacità di sopportazione, però se uno deve diventare maestro, allora si vede chi ha sofferto e chi non ha fatto sforzi. Quella resistenza fa crescere la persona. L’attitudine di chi non ha sopportato in questo modo si riconosce, perciò, per quanto non si notino differenze nell’abilità tecnica, si capisce chi potrà diventare un maestro e chi no.

NOTE
(7) L’inaugurazione del nuovo Dojo è prevista per il 25 settembre (1990 Ndr)

Tratto da AIKO – Notiziario LIA e spazio aperto di informazioni e cultura di Aikido – n. 4 – Equinozio d’autunno 1990
Riprodotto con la gentile autorizzazione di Lorenzo Trainelli 

Conversazione Con Morihiro Saito – Parte 1

Saito Sensei intervistato dalla Tv giapponese

Durante lo scorso stage tenuto a Torino da Morihiro Saito Sensei (1990 NdR), abbiamo approfittato della cordialità e della disponibilità del Maestro che ci ha concesso questa lunga intervista. Ringraziamo, oltre il Maestro Saito, Paolo Corallini per la gentile collaborazione, Sonoko Tanaka per l’indispensabile traduzione all’atto dell’intervista e la signora Yoko Raggi per l’assistenza durante il lavoro di trascrizione

di LORENZO TRAINELLI

AIKO
Nelle sue lezioni, Maestro, lei si ispira direttamente al modello di insegnamento di O’Sensei; vuole parlarcene, ed in particolare spiegare se il Fondatore adottava metodi diversi a seconda del luogo e della circostanza in cui si trovava ad insegnare?

SAITO
Non penso che O’Sensei intendesse cambiare il suo modo di insegnare a seconda del luogo dove teneva la lezione. Tuttavia sussiste una differenza tra il suo insegnamento ad Iwama e quello proposto in altre occasioni. Ad Iwama infatti, il Fondatore poteva contare sulla continuità e su una grande disponibilità di tempo, a differenza delle occasioni in cui era chiamato a dirigere seminari di tre o cinque giorni. In quei casi doveva fare cose diverse. La differenza tra gli altri insegnanti e me risiede proprio in questo: io ho ricevuto l’insegnamento direttamente dal Fondatore per oltre venti anni con continuità (1); gli altri insegnanti che si trovano oggi in tutto il mondo hanno studiato con O’Sensei magari per
quattro o cinque anni, quando il Fondatore si recava all’Hombu Dojo di Tokyo (2), e poi, venticinquenni, sono partiti per l’Europa ed il Nord America. Iniziando l’insegnamento laggiù dissero di seguire ognuno il metodo di O’Sensei, tuttavia con differenze tra loro comprensibili per il motivo che ho detto. In ogni caso io ho rispetto di tutti coloro che hanno
studiato con il Fondatore.

AIKO
Nell’insegnamento di O’Sensei, quanto è importante l’aspetto religioso?

Morihito Saito nei boschi di Iwama

SAITO
Io non capisco niente di religione! (ride. ndr). Certo, O’Sensei parlava anche di religione. Era parte della sua ricerca, uno studio che conduceva personalmente, ma che non ha mai imposto ai suoi allievi.

AIKO
Lei, Maestro, considera la pratica religiosa separata da quella dell’Aikido?

SAITO SENSEI
Le faccio un esempio: conosce Nakazono Sensei? (3) Nakazono Sensei parla sempre del Kotodama (4), perciò quando vengo in Europa mi trovo sempre a dover rispondere alla domanda se il Kotodama è importante per l’Aikido e sul significato di questa pratica religiosa in relazione all’Arte. La mia risposta è che se il Kototama fosse veramente
importante per l’Aikido, ebbene Nakazono Sensei sarebbe di gran lunga il miglior esperto di Aikido! Lo scopo dell’allenamento nell’Aikido non è di ambito religioso bensì è la comprensione e l’approfondimento di ciò che ci ha lasciato O’Sensei. Dobbiamo continuare a studiare l’Arte con razionalità.

AIKO
Dovendo descrivere il carattere di O’Sensei brevemente, la sua presenza nella vita ordinaria, fuori dal tatami, cosa direbbe? Racconterebbe un aneddoto?

SAITO
Aneddoti ce ne sarebbero troppi. In una parola direi che Morihei Sensei era tutto l’opposto di Kisshomaru (5). Era il contrario in qualunque cosa. Vede, Kisshomaru ha il merito di avere sviluppato in grande l’Aikikai, ma se fosse stato per O’Sensei, l’associazione sarebbe fallita in tre giorni! (ride. ndr). Credo che da questo si possa intuire molto del suo carattere.

AIKO
Nella vita del Fondatore e nello stesso sviluppo dell’Aikido, la vita di campagna e l’agricoltura hanno avuto un’influenza fondamentale, permettendo ad O’Sensei di trovare ad Iwama la serenità necessaria ai suoi studi mentre si svolgeva la seconda guerra mondiale (6). Lei stesso, Maestro ha lavorato la terra e conosciuto la vita agricola. Quale importanza hanno avuto nel suo Aikido?

SAITO
Io lavoravo per il Fondatore; servendolo in ogni modo e dedicandogli la fatica del lavoro nei campi, sono stato ricambiato con parole che nessun altro allievo avrebbe potuto ricevere con la sola partecipazione agli allenamenti serali. Le manifestazioni di lode, di riconoscenza, di affetto che ricevevo creavano un bellissimo rapporto tra Maestro ed allievo. Credo che il servizio al Maestro sia un aspetto fondamentale della relazione tra Maestro e allievo: il discepolo cerca di soddisfare il Maestro impegnandosi con tutto il cuore, il Maestro ricambia con l’affetto e l’insegnamento. All’Hombu Dojo gli altri allievi fecero arrabbiare O’Sensei; per questo motivo egli non insegnò mai le tecniche di ken e jo quando si recava a Tokyo.

Kisshomaru Ueshiba & Morihiro Saito

AIKO
Anche lei, Maestro, ha fatto parte della compagine degli istruttori dell’Aikikai Hombu Dojo per diversi anni. Per quale motivo ha smesso di insegnare a Tokyo?

SAITO
Ci sono molte ragioni. In primo luogo era molto distante. Inoltre, mentre dal ‘60 al ‘64 andavo il mercoledì, poi mi fu affidata la lezione della domenica. Dovevo perciò rinunciare all’allenamento domenicale ad Iwama ed affidarne la direzione ad un sempai (allievo anziano). Avvenne che, in mia assenza, questo sempai conducesse delle lezioni poco ortodosse, cercando nuove tecniche e corrompendo l’insegnamento del Dojo. Gli allievi, scontenti di questa situazione, mi fecero sapere di aver ricevuto insegnamenti sbagliati e di essere insoddisfatti e confusi. Capii così che non potevo continuare ad affidare ad altri la lezione domenicale e smisi di andare a Tokyo. Tenevo molto all’allenamento della domenica.

Fine della Prima Parte – Continua

Leggi la Seconda Parte

NOTE:
(1) Saito Sensei ha iniziato lo studio nel 1946. La scomparsa del Fondatore avviene nel 1969.
(2) Si tratta naturalmente dell’Aikikai Hombu Dojo oggi diretto dal nipote del Fondatore, Waka Sensei Moriteru
Ueshiba.
(3) Mutsuharu Nakazono Sensei, uno dei primi maestri giapponesi recatisi in Europa e tuttora in attività.
(4) Il Kotodama (Anima dei Suoni) è una pratica spirituale scintoista che si fonda sullo studio e l’uso dei suoni e
del loro potere.
(5) Il terzo figlio del Fondatore, attuale Doshu (Guida dell’Arte).
(6) O’Sensei si ritirò ad Iwama fin dal 1942, fondando l’Ibaragi Dojo come palestra/fattoria all’aria aperta.

Tratto da AIKO – Notiziario LIA e spazio aperto di informazioni e cultura di Aikido – n. 4 – Equinozio d’autunno 1990
Riprodotto con la gentile autorizzazione di Lorenzo Trainelli 

Intervista a Hitohira Saito – Parte 2

Hitohira Saito: Taijutsu Kinonagare (Modena 2011)

Lungamente attesa, arriva la seconda parte dell’intervista a Hitohira Saito Sensei, nella quale si tratta del rapporto speciale fra i due Saito, padre e figlio, della scissione tra Dento Iwama Ryu e Aikikai Foundation, ma anche dello strano destino del Bukiwaza del Fondatore

di SIMONE CHIERCHINI

Version Francaise

Version Francaise

CHIERCHINI
La prossima domanda riguarda il rapporto fra Morihiro e Hitohira, sia come padre e figlio, che come maestro e allievo, un rapporto ovviamente molto speciale.

SAITO
Nel dojo non mi sono mai rivolto a mio padre come “papa’”, l’ho sempre chiamato “sensei”, come tutti gli altri. Lui, a sua volta, nel dojo non mi ha mai trattato da figlio, ero esattamente come tutti gli altri, cioè un allievo tra gli allievi. Quando ero una cintura bianca, facevo le pulizie come tutti gli altri, non avevo nessun privilegio. D’altra parte, in casa non ho mai fatto domande su questioni concernenti il dojo o sulle tecniche, a casa non si parlava mai di waza; al massimo mio padre mi diceva che c’era da tagliare l’erba attorno al tempio o che bisognava fare qualche lavoro di manutenzione. Nel dojo quindi avevamo un tipo di rapporto, che era quello tra maestro e allievo, e in casa un altro, quello familiare.

CHIERCHINI
Arriviamo adesso ad una questione un po’ spinosa: la sua rottura con l’Aikikai Foundation e la nascita della sua nuova associazione, l’Iwama Shin-Shin Aiki Shuren-kai. A proposito di questi eventi sono state dette tante cose, ma io penso che la cosa più corretta sia chiedere a lei, direttamente, la sua versione dei fatti.

SAITO
O’Sensei, quando si ammalò ed era in punto di morte, convocò mio padre, giunse le mani e gli disse: “Saito san, per favore prenditi cura del dojo e dell’Aiki Jinja”. Per questa ragione mio padre rimase all’interno dell’Aikikai e si è preso cura delle cose come gli aveva richiesto O’Sensei.

Morihiro saito di fronte all'Aiki Jinja Originale (1948)

Contemporaneamente, oltre a mantenere il dojo e il tempio, mio padre ha insegnato le tecniche di Buki-waza a schiere di aikidoka, conferendo loro una certificazione. In vita, mio padre aveva ricevuto uno speciale compito e un titolo per rappresentarlo, cioè quello di Tutore dell’Aiki Jinja. Dopo la morte di mio padre, l’Aikikai mi chiese di non usare più questo titolo e di non conferire piu’ i diplomi di Buki-Waza. Io accettai, ma dissi che avevo una richiesta: che l’Aikikai pubblicasse sul suo periodico Aiki Shinbun una dichiarazione con la quale l’Aikikai Foundation si impegnava a tutelare l’Aikido come si era sviluppato a Iwama, riconoscendone la differenza rispetto a quello praticato a Tokyo. Se avessero esaudito questa mia richiesta, non mi avrebbero messo in difficoltà con le persone che avevano ricevuto una certificazione da mio padre, quasi tutti aikidoka residenti all’estero. Questo favore, tuttavia, l’Aikikai Foundation non me lo concesse.
Per la famiglia Saito l’essere stata investita da O’Sensei del titolo di protettori dell’Aiki Jinja era stato un onore molto importante: questo era un titolo di cui andavamo fieri.
E’ vero, all’interno dell’Aikikai l’Aikido di Iwama è diverso. Io volevo tutelare e difendere questa cosa, ma non e’ stato possibile, perche’ l’Aikikai non ha voluto riconoscerla. Io sono l’anima, l’erede di queste due persone che sono venute prima di me, ossia O’Sensei e mio padre Morihiro che è stato vicino al Fondatore tutta la vita e da lui ha ricevuto il compito di tutelare il dojo e l’Aiki Jinja. Io sono la persona che ha raccolto questa eredita’.
Ancora oggi noi siamo grati e viviamo la presenza di O’Sensei con grande rispetto. L’Aikikai e’ composta di tantissime persone diverse e la viviamo in un altro modo, non sono per noi la stessa cosa. Cosi’ mi sono scusato con Moriteru Ueshiba sensei e ho detto che in futuro avremmo fatto da soli. Questo e’ il quadro completo della questione.

CHIERCHINI
Collegandoci a quest’ultimo argomento, ve ne e’ un altro che direttamente connesso, ossia i suoi rapporti con gli altri insegnanti occidentali che si rifanno alla stessa tradizione e quindi la diatriba rispetto alla corretta trasmissione dell’eredita’ di Iwama in Italia e nel resto del mondo.

SAITO
Gia’ all’epoca di O’Sensei in verita’ c’erano diverse correnti, basti ricordare Tomiki, Yoshinkan, Ki no Kenkyukai, o Mochizuki Sensei. Molte persone vennero a Iwama a imparare Buki Waza e Tai Jutsu, e dopo si sono impegnate e hanno fatto del loro meglio per trasmettere in altri luoghi queste tecniche. Quando un albero cresce, poi spuntano i rami. Io non mi sento di dire che questo o quello non e’ Iwama Ryu; io stesso sono uscito dall’Aikikai, quindi non mi pronuncio.

CHIERCHINI
Domanda di riserva, che poi ci riportera’ sullo stesso argomento. Io sono di scuola Aikikai Hombu Dojo, attraverso l’Aikikai d’Italia, e i miei rapporti con l’Iwama Ryu sono recenti. Devo dire che sono molto arrabbiato e che mi sento anche un po’ truffato, in un certo senso: perche’ l’Aikikai non insegna Kihon e Buki Waza di Iwama Ryu?

SAITO

Il Fondatore e Morihiro Saito pronti per il Bukiwaza nei campi di Iwama

Prima dell’ultima guerra mondiale O’Sensei non aveva ancora codificato il sistema con cui trasmettere le sue tecniche. Dopo la guerra mio padre era l’unico che stava con lui tutto il giorno e con lui praticava jo, ken e yari. Gli altri allievi venivano a praticare alla sera, mentre i vecchi allievi di O’Sensei – che viveano a Tokyo – stavano una giornata e poi se ne andavano via.  Il fatto che queste tecniche dopo la guerra non siano state trasmesse a molti è dovuto anche a questi motivi contingenti. Nessun maestro dell’Hombu Dojo ha potuto praticare le tecniche di Iwama come mio padre.
Tuttavia, devo dire che quando O’Sensei andava a insegnare all’Hombu Dojo prendeva la spada e diceva a qualcuno: “Attaccami” e mostrava delle tecniche. Dimostrava delle tecniche, ma poi non faceva usare il bokken a tutti e gliele faceva provare. Quando vedeva che gli allievi dell’Hombu Dojo prendevano il bokken ed eseguivano delle tecniche, tecniche che lui non aveva mai spiegato, diceva: “Siete pazzi! Chi ve l’ha detto di fare questo? Chi vi ha detto di fare così? “ e si arrabbiava moltissimo.
Il Fondatore era molto fiero del proprio pensiero e quindi non tollerava che qualcun altro lo “reinterpretasse”.
(Mostrando alcune pagine del manuale Budo di Morihei Ueshiba del 1935, NdR ) Qui c’e’ scritto che lui pretendeva che nel suo dojo si facesse solo Aikido e non Iaido o quant’altro. Se è un dojo di Aikido, fai solo aikido, se vuoi fare Iaido, te ne vai presso un dojo di Iaido.
Se vedeva qualcuno all’Hombu Dojo con un bokken in mano gli diceva: “Se tu non sei mai stato ad Iwama, perché allora fai bokken?”
Così, forse, gli allievi dell’Hombu Dojo, fraintendo le sue intenzioni, pensarono che li’ fosse vietato toccare il bokken, visto che O’ Sensei si arrabbiava se vedeva una cosa del genere. La sua idea invece era che chi voleva fare Iaido dovesse andarsene a farlo in un dojo di Iaido, o Jodo in un dojo di Muso ryu, ecc.
L’Aikido non è altro che la pratica dei Samurai, ma se ci si allena senza usare la spada, allora decisamente non e’ l’allenamento dei Samurai! Secondo alcuni le armi devono essere solo praticate da un certo livello in poi, mentre secondo noi no. Tutto deve essere praticato contemporaneamente, Taijutsu e Bukiwaza. Quelli che non sono d’accordo dovrebbero lamentarsi con O’Sensei… Per essere dei Samurai bisognava imparare ad andare a cavallo, impugnare la lancia, scoccare una freccia, maneggiare una spada… è ovvio, no? Cavalcare e fare tiro con l’arco richiede degli spazi molto ampi, e inoltre mantenere un cavallo è molto costoso; invece usare bastone e spada è possibile, perché questo si può fare ovunque: ecco perché si usano. Tutti possono lavorare con le armi fin dall’inizio, perché O’Sensei ha intrecciato le tecniche di Taijutsu con quelle di Bukiwaza, questa e’ la caratteristica del suo lavoro.
Siccome tutti possono farlo, anche l’Aikikai potrebbe sempre farlo. Io sono disposto ad aiutare; se lo vogliono fare, io sono qua.

CHIERCHINI

O'Sensei pratica ken suburi all'aperto

Per capire e puntualizzare meglio: gli shihan di estrazione diversa dall’Iwama ryu, che sono stati inviati ad insegnare in giro per il mondo negli ultimi 40-50 anni, hanno proposto il loro Bukiwaza, che non ha nulla a che vedere con quello di O’Sensei.

SAITO
Tra gli shihan di stile Aikikai alcuni hanno appreso le loro tecniche di Bukiwaza da mio padre, anche se io non ho visto molti maestri venirlo a trovare a Iwama. Il maestro Kobayashi si, anche se poi ho visto che faceva cose un po’ diverse.

CHIERCHINI
Qual è la sua posizione, maestro, rispetto alla dicotomia tra tradizione e innovazione nell’Aikido? E’ giusto e corretto conservare l’Aikido come formulato dal Fondatore, ma è anche giusto e corretto continuare ad evolverlo, oppure bisogna solo mantenere la tradizione?

SAITO
Penso che l’innovazione sia inevitabile, perché proprio O’Sensei ha usato l’espressione Takemusu Aiki, ossia le tecniche nascono e poi si moltiplicano spontaneamente. Pertanto se dieci persone apprendono da un maestro, visto che le persone non sono tutte uguali, è inevitabile che avremo dieci risultati lievemente diversi. Il fatto che nel tempo le cose cambiano io ritengo che sia un fatto inevitabile.

CHIERCHINI
Vorrei concludere con un messaggio di speranza, di incoraggiamento da parte sua nei confronti di chi sta cominciando il cammino dell’Aikido adesso: i nostri principianti.

SAITO
In Giappone da secoli c’e’ questo atteggiamento: quando uno vuole apprendere una cosa, qualunque cosa sia, da un maestro, non è che si precipita a fare questa attività nel primo luogo che incontra. Prima c’e’ una fase di studio, preparatoria. Se io sono interessato al tiro con l’arco, se voglio fare Kyudo, io mi guarderò intorno, oppure chiederò ad altri, mi informerò, in sostanza, per vedere di andare nel luogo migliore, dal maestro che e’ ritenuto tale.
Questo deve essere l’atteggiamento di fondo di chi si avvicina ad un’arte marziale. Quindi io consiglio, come detto poc’anzi, di visitare più dojo per vedere quale sia l’Aikido più adatto alla persona e quindi scegliere di conseguenza. Per venire all’Aikido in modo più specifico, esso è un’attività non solo fisica ma possiede anche un altissimo livello spirituale grazie al Fondatore O’Sensei Ueshiba. Io penso che sia una bellissima attività da intraprendere, e attraente per un principiante.
Le arti marziali non sono né sport né divertimento. Di fianco c’e’ sempre la morte, che è il concetto alla base della scelta che anticamente in Giappone si faceva quando si decideva di apprendere un’arte marziale. Bisogna avere sempre questa consapevolezza. (Non è una cosa da frequentare con leggerezza, è una cosa seria NdT). Non è un’attività solamente fisica o corporea: quando si pratica avendo sempre presente che abbiamo accanto la morte, l’arte marziale diviene un’attività dell’anima. Una volta compreso questo, benvenuti, per favore iniziate a fare Aikido.

Spiegazioni di Hitohira Saito al suo intervistatore

CHIERCHINI
Sensei vorrei ringraziarla tantissimo per il tempo e l’attenzione che ci ha concesso. La ringrazio inoltre a nome della comunità dell’aikido italiano in generale, a prescindere dalle federazioni, dai maestri, dagli stili. Spero che il suo insegnamento possa trovare lo spazio che merita qui da noi.

SAITO
Arigato gozaimashita.

Si ringrazia l’interprete Giancarlo Giovannelli per la preziosa assistenza durante l’intervista e Carlo Cocorullo per l’utile lavoro di redazione

Leggi la Prima Parte dell’intervista

Guarda lo Slideshow H. Saito International Koshukai in Modena (Italy), June 2011

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