Entrevista con Hitohira Saito – Parte 2

Hitohira Saito: Taijutsu Kinonagare (Modena 2011)

Largamente esperada, llega la segunda parte de la entrevista a Hitohira Saito Sensei, en el que se trata de la relación especial entre los dos Saito, padre e hijo, de la escisión entre Dento Iwama Ryu y la Aikikai Foundation, pero también de la extraña suerte del Bukiwaza del Fundador

Por SIMONE CHIERCHINI

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CHIERCHINI
La próxima pregunta concierne a la relación entre Morihiro e Hitohira, sea como padre e hijo, tanto como maestro y alumno, una relación obviamente muy especial.

SAITO
En el dojo no me he dirigido nunca a mi padre como “papá”, siempre le he llamado “sensei” como todos los otros. Él, a su vez, en el dojo no me ha tratado nunca de hijo, fui exactamente como todos los otros, es decir un alumno entre los alumnos. Cuando era cinturón blanco, hice la limpieza como todos los otros, no tuve ningún privilegio. Así como en casa no he hecho nunca preguntas sobre asuntos concernientes al dojo o sobre las técnicas, en casa nunca se habló de waza; a lo sumo, mi padre me decía que había que cortar la hierba alrededor del templo o que hacía falta hacer algún trabajo de manutención. En el dojo por lo tanto tuvimos una relación – maestro-alumno –, y en casa otro, que era el familiar.

CHIERCHINI
Llegamos ahora a una cuestión un poco espinosa: su rotura con el Aikikai Foundation y el nacimiento de su nueva asociación, el Iwama Shin-Shin Aiki Shuren-kai. A propósito de estos acontecimientos se han dicho muchas cosas, pero yo pienso que la cosa más correcta sea preguntarle a usted, directamente, su versión de los hechos.

SAITO
Cuando O’Sensei se enfermó y estaba a punto de morir, convocó a mi padre, juntó las manos y le dijo: “Saito san, por favor cuida del dojo y del Aiki Jinja”. Por esta razón mi padre quedó dentro del Aikikai y ha cuidado  las cosas como le requirió O’Sensei.

Morihiro Saito frente al Aiki Jinja Original (1948)

Al mismo tiempo, además de mantener el dojo y el templo, mi padre ha enseñado las técnicas de Buki-waza a varios aikidoka, otorgándoles una certificación. En vida, mi padre recibió una especial tarea y un título para representarlo, es decir aquel de Guardián del Aiki Jinja. Después de la muerte de mi padre, el Aikikai me pidió que dejara de usar este título y que ya no otorgara los diplomas de Buki-Waza. Yo acepté, pero a condición de que el Aikikai publicara en su revista Aiki Shinbun una declaración con la que la Aikikai Foundation se empeñase en tutelar el Aikido tal como se desarrollaba en Iwama, reconociendo con ello la diferencia con respecto de aquel practicado en Tokio. Si hubiesen atendido mi solicitud, no me hubiesen puesto en dificultad con las personas que recibieron una certificación de mi padre, casi todos aikidoka residentes en el extranjero. Este favor, sin embargo, la Aikikai Foundation no me lo concedió.

Para la familia Saito, el haber sido ser investida por O’Sensei con el título de protectores del Aiki Jinja fue un honor muy importante: éste fue un título del que estuvimos muy orgullosos.

Y ciertamente, dentro del Aikikai el Aikido de Iwama es diferente. Yo quise tutelar y defender esta cosa, pero no fue posible, porqué el Aikikai no quiso reconocerla. Yo soy el alma, el heredero de estas dos personas que han venido antes que yo, o sea O’Sensei y mi padre Morihiro que ha estado cerca del Fundador toda la vida y de él ha recibido la tarea de tutelar el dojo y el Aiki Jinja. Yo soy la persona que ha recogido esta herencia.

Todavía hoy estamos agradecidos y vivimos la presencia de O’Sensei con gran respeto. El Aikikai está compuesto de muchas personas diferentes que lo viven de otro modo, no es para nosotros la misma cosa. Así me he disculpado con Moriteru Ueshiba sensei y le he dicho que en el futuro haríamos esto solos. Este es el cuadro completo de la cuestión.

CHIERCHINI
En relación con este último argumento, está otro directamente conectado o sea sus relaciones con los otros enseñantes occidentales que se refieren a la misma tradición y por lo tanto la disputa con respecto de la correcta transmisión de la herencia de Iwama en Italia y en el resto del mundo.

SAITO
Ya en la época de O’Sensei en verdad hubieron diferentes corrientes, basta recordar a Tomiki, Yoshinkan, Ki no Kenkyukai o Mochizuki Sensei. Muchas personas vinieron a Iwama para aprender Buki Waza y Tai Jutsu, y después se han empeñado y han hecho todo lo mejor para transmitir en otros lugares estas técnicas. Cuando un árbol crece, luego brotan las ramas. A mi no me apetece decir que este o aquel no es Iwama Ryu; yo mismo he salido del Aikikai, por lo tanto no me pronuncio.

CHIERCHINI
Pregunta de reserva, que nos reconducirá luego sobre el mismo argumento. Yo soy de la escuela Aikikai Hombu Dojo, por el Aikikai de Italia y mis relaciones con el Iwama Ryu son recientes. Tengo que decir que estoy muy enfadado y que también me siento un poco estafado, en cierto sentido: ¿por qué no enseña el Aikikai Kihon y Buki Waza de Iwama Ryu?

El Fundador y Morihiro Saito listos por el Bukiwaza en los campos de Iwama

SAITO
Antes de la última guerra mundial O’Sensei no había codificado todavía el sistema con el que transmitir sus técnicas. Después de la guerra mi padre fue el único que estuvo con él todo el día y con él practicó jo, ken y yari. Los otros alumnos venían a practicar por la tarde, mientras los viejos alumnos de O’Sensei – que vivían en Tokio – estuvieron un día y luego se fueron fuera.  El hecho de que éstas técnicas después de la guerra no hayan sido transmitidas a muchos, también es debido a estos motivos contingentes. Ningún maestro del Hombu Dojo ha podido practicar las técnicas de Iwama como mi padre.

Sin embargo, tengo que decir que cuando O’Sensei fue a enseñar al Hombu Dojo tomaba la espada y decía a alguien: “Atácame” y enseñaba técnicas. Demostraba técnicas, pero luego no hacía usar el bokken a todo y se la hacía probar. Cuando vió que los alumnos del Hombu Dojo tomaban el bokken y ejecutaban técnicas, técnicas que él no había explicado nunca, dijo: “¡Estad locos! ¿Quién os ha dicho de hacer esto? ¿Quién os ha dicho de hacer así? ” y se enfadaba muchísimo.
El Fundador estaba muy orgulloso del propio pensamiento y por lo tanto no toleraba que alguien más lo “reinterpretara.”
(Enseñando algunas páginas del manual Budo de Morihei Ueshiba de 1935, NdR) Aquí está escrito que él pretendió que en su dojo se hiciera solo Aikido y no Iaido u otras cosas. Si es un dojo de Aikido, haces solo aikido, si quieres hacer Iaido, vete a un dojo de Iaido.
Si veía a alguien del Hombu Dojo con un bokken en mano le decía: “Si tú no has estado nunca en Iwama, por qué entonces haces bokken?”
Así, quizás, los alumnos del Hombu Dojo, malentendiendo sus intenciones, pensaron que les era prohibido tocar el bokken, visto que O Sensei se enfadaba si veía una cosa de ese género. En cambio su idea era que quien quería hacer Iaido tuviera que ir a hacerlo en un dojo de Iaido o Jodo en un dojo de Morro ryu, etcétera.
¡El Aikido no es otro que la práctica de los Samurai, pero si se entrena sin usar la espada, entonces decididamente no es el entrenamiento de los Samurai! Según algunos, las armas tienen que ser solo practicadas desde un cierto nivel, mientras según nosotros no. Todo tiene que ser practicado al mismo tiempo, Taijutsu y Bukiwaza.
Los que no están de acuerdo deberían quejarse con O’Sensei… Para ser Samurai hizo falta aprender a cabalgar, empuñar la lanza, disparar una flecha, manejar una espada… ¿es obvio, no? Cabalgar y hacer tiro con el arco demandaba espacios muy amplios, y además mantener un caballo es muy caro; en cambio usar bastón y espada es posible, porque esto se puede hacer en cualquier sitio: he aquí porque se usan. Todos pueden trabajar con las armas desde el principio, porque O’Sensei ha entrelazado las técnicas de Taijutsu con las de Bukiwaza, este es la característica de su trabajo.
Puesto que todos pueden hacerlo, también el Aikikai siempre podría hacerlo. Yo estoy dispuesto a ayudar; si lo quieren hacer, yo estoy acá.

O'Sensei práctica ken suburi a lo abierto

CHIERCHINI
Para entender y puntualizar mejor: los shihan de extracción diferente del Iwama Ryu, que han sido enviados a enseñar alrededor del mundo en los últimos 40-50 años, han propuesto su Bukiwaza, que no tiene nada que ver con el de O’Sensei.

SAITO
Entre los shihan de estilo Aikikai algunos han aprendido sus técnicas de Bukiwaza de mi padre, aunque yo no he visto a muchos maestros venir a encontrarle a Iwama. El maestro Kobayashi sí, aunque luego he visto que hizo cosas un poco diferentes.

CHIERCHINI
¿Cuál es su posición, maestro, con respecto de la dicotomía entre tradición e innovación en el Aikido? Es justo y correcto conservar el Aikido como formulado por el Fundador, pero también es justo y correcto seguir a desarrollándolo, o bien sólo hace falta mantener la tradición?

SAITO
Pienso que la innovación es inevitable, porque el propio O’Sensei ha usado la expresión Takemusu Aiki, o sea las técnicas nacen y luego se multiplican espontáneamente. Pues si diez personas aprenden de un maestro, visto que las personas no son todas iguales, es inevitable que tendremos diez resultados levemente diferentes. El hecho que en el tiempo las cosas cambian creo que es un hecho inevitable.

CHIERCHINI
Querría concluir con un mensaje de esperanza, de estímulo de su parte respecto a quien está empezando ahora el camino del Aikido: nuestros principiantes.

SAITO
En Japón, desde siglos hay esta actitud: cuando uno quiere aprender una cosa, cualquier cosa que sea, de un maestro, no es que se precipita a hacer esta actividad en el primer lugar que encuentra. Antes hay una fase de estudio, preparatoria. Si yo estoy interesado en el tiro con el arco, si quiero hacer Kyudo, yo miraré alrededor, o bien preguntaré a otros, me informaré, en sustancia, para ver de ir al mejor lugar, del maestro que se creé que es tal.
Ésta tiene que ser la actitud de fondo de quien se acerca a un arte marcial. Luego yo aconsejo, como dije antes, de visitar más dojos para ver cuál es el Aikido más apto a la persona y por lo tanto elegir en consecuencia. Para venir al Aikido de modo más específico, ello es una actividad no solo física sino que también posee un empinado nivel espiritual gracias al Fundador O’Sensei Ueshiba. Yo pienso que es una bonita actividad a emprender, y atractivo para un principiante.
Las artes marciales no son ni deporte ni diversión. De lado está siempre la muerte, que es el concepto a la base de la elección que antiguamente en Japón se hacía cuando se decidía aprender un arte marcial. Hace falta siempre tener esta conciencia (no es una cosa que frecuentar con ligereza, es una cosa seria NdT) no es una actividad solamente física o corpórea: cuando se practica siempre teniendo presente que tenemos cerca la muerte, el arte marcial se vuelve una actividad del alma. Una vez incluído éste, bienvenidos, por favor, comenzad a hacer Aikido.

Explicaciones de Hitohira Saito a su entrevistador

CHIERCHINI
Sensei querría darle muchas gracias por el tiempo y la atención que nos ha concedido. Además la agradezco en general en nombre de la comunidad del aikido italiano, a prescindir de las federaciones, de los maestros, de los estilos. Espero que su enseñanza pueda encontrar el espacio que merece aquí de nosotros.

SAITO
Arigato gozaimashita.


Entrevista a Hitohira Saito – Parte 1

Agradecemos a Walter Ippoliti por su preciosa obra de traducción
Traducción en Espanol Copyright Walter Ippoliti ©2011

Mirar el Slideshow H. Saito International Koshukai en Modena (Italia), Junio 2011

Copyright Simone Chierchini ©2011Simone Chierchini
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Entrevista con Hitohira Saito – Parte 1

Hitohira Saito Sensei: Ken Suburi en Modena

Entre las numerosas preguntas a la que Hitohira Saito Sensei ha dado amablemente respuesta, podréis leer la de especial conexión entre su padre, Morihiro Saito Sensei y el Fundador del Aikido Morihei Ueshiba, a cuyo lado vivió durante 26 años; tener una idea de la relación padre/hijo maestro/alumno entre Morihiro e Hitohira; sentir la versión de Hitohira sensei en relación a su ruptura con el Aikikai Hombu Dojo… pero también qué significa hoy la herencia del Fundador y las perspectivas del Aikido en un mundo cada vez más inarmónico.

por SIMONE CHIERCHINI

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Con ocasión del Koshukai Internacional de Aikido Dento Iwama Ryu, qué  ha tenido lugar en Módena el 24-25-26 de junio de 2011, Simone Chierchini ha tenido la oportunidad de desarrollar una vídeo-entrevista con Hitohira Saito Sensei, líder del Iwama Shin-Shin Aiki Shuren-kai (岩間神信合氣修練会), la escuela fundada por Hitohira a la muerte de Morihiro Saito Sensei. La entrevista se ha desarrollado en los locales de la Utensileria Modenese, generoso patrocinador del Koshukai dirigido por Hitohira Saito Sensei, se ha desarrollado con la presencia del estado mayor del Iwama Shin-Shin Aiki Shuren-kai europeo y ha sido posible gracias a la preciosa obra de Giancarlo Giovannelli, que ha hecho de intérprete.

CHIERCHINI
La primera pregunta que querría hacerle, Sensei, no atañe a el Aikido pero sí a la actualidad: ¿viviendo hoy en Japón, qué significa para el japonés medio la tragedia del desastre de Fukushima?

SAITO
El terremoto y el tsunami han tenido especial consecuencia como el desastre nuclear de Fukushima. La agencia nuclear mundial ha notado faltas en la gestión de la instalación nuclear, por lo tanto también existen responsabilidades humanas por lo que ha ocurrido; sin embargo, dejemos esto a parte. En los primeros tiempos, la lectura de los datos relativos al derrame de material radiactivo de la central fueron muy altos; precisamente en este punto el nivel de las radiaciones en las zonas relativamente lejanas de la central han bajado. Actualmente las personas que sienten con más fuerza el problema de lo nuclear son las madres que tienen a niños pequeños, porque cuanto más pequeño es el niño mayores son en el tiempo las consecuencias de la exposición a las radiaciones. Tras  el accidente ha habido el problema de que las autoridades no proveyeron informaciones correctas, hubo un tipo de censura. Ésta ha causado una reacción y ahora creo que lo que se comunica allí es pertinente a la realidad.

Buscar un mayor equilibrio con la naturaleza

Yo vivo en la provincia de Ibaraki, que está a unos 150 km de la ciudad de Fukushima y creo que ya no deberíamos correr peligro por cuanto concierne la exposición a las radiaciones nucleares: es una cuestión de tiempo, ciertamente. En todo caso el accidente nos ha vuelto a todo más sensibles al problema.

CHIERCHINI
En relación a este último problema, se puede decir que es como un poco la punta del iceberg: paulatinamente nuestro mundo está cada vez más lejos de su estado natural y se ha vuelto progresivamente cada vez más inarmónico. ¿En este contexto como se introduce la práctica del Aikido como via de la armonía? Qué tarea corresponde en este tipo de mundo al enseñante de Aikido?

SAITO
No sé si podré dar una respuesta correcta. El hombre es un elemento de la naturaleza. Existe una teoría según la que si el hombre desapareciera de la tierra, ella volvería a su estado ideal; ésta es una actitud de tipo paradójico. En el Aikido, en cambio, el Fundador pensó que el hombre tenía el papel de gobernar la naturaleza para alcanzar un estado ideal. El  Fundador habló de misogi, una actividad de purificación, con la cual el entrenamiento de Aikido tiene que iniciar. Cuando se averigua un conflicto interior, en su momento nosotros somos puestos frente a elecciones. Si poseemos la capacidad de decidir, éste es un bien, porque en su momento conscientemente obramos una elección entre el bien y el mal. Yo vivo en una zona rural, lejana de la zona del desastre; en el momento del accidente nuclear he podido ver en todo caso la fuerza de reacción de la naturaleza. Quien hace Aikido, si se entrena aprendiendo a evitar una actitud amenazadora, negativa, destructiva sobre el otro, es decir pareja, desarrollará también indudablemente la misma actitud respecto a por lo demás de la naturaleza, de la cual el hombre es parte. O’Sensei predicó la no-violencia. Si nos comportamos como he explicado, se debería volver a una situación más equilibrada, de mayor armonía del hombre con lal naturaleza.

La via del guerrero, Budo, y aquel de la agricultura, Nogyo, son complementarias. El punto de comunidad entre la via del guerrero y la agricultura consiste en prepararse para el acontecimiento desfavorable y también por este motivo es importante partir de la base, el kihon. Cuando somos obligados a enfrentarnos a los caprichos de la naturaleza, todos tienen que colaborar para que el problema que tenemos enfrente sea solucionado o reducido.

CHIERCHINI
La próxima pregunta nos lleva más adentro del mundo del Aikido y especialmente el mundo del Aikido de Iwama. ¿Maestro, puede explicarnos el papel de Morihiro Saito Sensei en relación a la enseñanza del Fundador?

SAITO
Mi padre, tan pronto como la guerra mundial acabó, entró en el dojo convirtiéndose en discípulo de O’Sensei. Sólo se practicaba el keiko de O’Sensei. En la época, mi padre fue contratado en los ferrocarriles del estado y trabajaba por la noche, volviendo a casa por la mañana. Según la costumbre de la época, quién trabajaba por la noche tenía dos días – con la noche en medio – libres; luego pudo estar muchas horas con O’Sensei.

Morihiro Saito en joven edad

La idea de O’Sensei cuando vino a Iwama fue que la agricultura fuese el Budo, por tanto mi padre ayudó O’Sensei en el trabajo del campo. El Fundador nació en una época en  la cual quien enseñaba artes marciales tenía  como vecinos a los alumnos, que estaban siempre con su maestro. El maestro acababa encariñándose a este tipo de discípulo que trabajaba la tierra y se entrenaba con él, porque estaban siempre juntos. Éste es el sistema del uchi-deshi, el alumno interno, que vive en la casa del maestro. Mi padre vivió esta situación. El Japón de después de la guerra fue un país muy pobre, porque todos los recursos fueron empleados durante la guerra. Los discípulos que ayudaban al fundador tenían su campo que cultivar también,  porque no habia nada que comer. Los que no pudieron o no quisieron ayudar a O’Sensei en sus actividades agrícolas, paso a paso disminuían  y no se volvían a ver. En la mentalidad típica del japonés de la época, quién no conseguía o no quería ayudar al maestro en estas otras actividades, no eran instruidos en las técnicas. Mi padre ha tenido la suerte de seguir estando junto a su maestro; así, a veces, a lo mejor mientras cultivaban el huerto, a O’Sensei se le ocurría una nueva técnica, echaba la azada y decía: “Saito! Vas al dojo a tomar el bokken!”. Y luego ellos, entre el campo, o donde se encontraban, de la actividad agrícola pasaban a las artes marciales. A la tarde los otros frecuentadores del dojo llegaban, los asillamados soto-deshi (alumnos externos) y a menudo mi padre tenía que ir a trabajar en los ferrocarriles. Pero de día, por muchos años tuvo modo de ver y estudiar con cercanía las técnicas del Fundador. En la época no se estilaba el hecho de pagar al maestro en efectivo, sino se le ayudaba  proveyendo mano de obra. En el momento que no había mucho dinero, O’Sensei mismo no es que fuera rico, por utilizar un eufemismo, como mi padre, también los otros alumnos hacían colectas que le donaban luego a la mujer del Fundador, Hatsu, para pagar la electricidad. O’Sensei por lo tanto no ganaba nada, no tenía renta fija, justo porque no existía la idea de la tarifa fija mensual de pagarle al maestro. A parte la mano de obra que recibía de los estudiantes, las únicas entradas en dinero le llegaban de las concesiones de grados Dan: una vez acabada la ceremonia, el discípulo que había recibido el grado Dan metía su ofrenda en dinero sobre el kamiza.  Además cuando O’Sensei giraba en otros dojo para hacer aquéllos que nosotros hoy en día llamamos seminarios, recibía “agradecimientos” en dinero. Algún tiempo después del fin de la guerra, algunos discípulos tenían la costumbre de portar sacos de arroz al maestro para agradecerlo por sus enseñanzas. Mi padre siempre ha estado cerca de O’Sensei; siempre  ha dicho que su papel fue el de transmitir todo lo que vivió en contacto con el Fundador. Remarco, éste es lo que él mismo siempre me ha dicho.

CHIERCHINI ¿Cuáles son sus recuerdos del fundador, Sensei? Sobretodo su recuerdo de Morihei Ueshiba desde el punto de vista humano.

SAITO
Mi padre recibió de regalo la tierra sobre la que construir la casa del Fundador; luego él se casó y por lo tanto hemos nacido nosotros hermanos. Me acuerdo que mi madre siempre iba todos los días a casa de los Ueshiba para ayudarlos. Nosotros hijos por lo tanto apenas nacidos vivimos en la casa de O’Sensei, porque nuestra madre estaba constantemente allí. Yo no he visto a O’Sensei por primera vez cuando he iniciado a hacer keiko, lo he visto tan pronto como he nacido! Y también he sentido el kiai de O’Sensei cuando todavía era un feto en la barriga de mi madre… Yo no pienso en el Fundador como un extraño, para mí es como una especie de abuelo.

Foto de familia: Morihei y Hatsu Ueshiba

Fue un hombre que tuvo más que un detalle: si los aspectos de la vida cotidiana que le concernían fueran comúnes a todos, diría que fue una persona extraordinaria. Mis padres siempre se dirigieron a él usando el lenguaje referencial y percibí la distancia, el alcance de esta persona. Su postura siempre era correcta, no lo he visto nunca desaliñado: también cuando bebía, tomaba la taza con ambas las manos, agradeciendoselo a los dioses, la sujetaba con ambas manos correctamente, según el sistema tradicional. Nosotros que veíamos a esta persona así reverenciada por nuestros padres, en su presencia siempre éramos amables, porque nos era natural respetarlo: había alrededor de si un aura importante. De O’Sensei y su mujer había una bonita imagen, no los percibía como dos personas ancianas, reconocibles a los otros ancianos de la aldea. Ambos fueron muy devotos. La Señora Ueshiba, habiendo nacido en aquel período histórico de transición que es el período Meiji,  fue una persona que tuvo gran cuidado con la alimentación y supo gestionar la economía de la casa.

(Fin de la primera parte)

Entrevista – Parte 2

Agradecemos a Walter Ippoliti por su preciosa obra de traducción
Traducción en Espanol Copyright Walter Ippoliti ©2011

Mirar el Slideshow H. Saito International Koshukai en Modena (Italia), Junio 2011

Copyright Simone Chierchini ©2011Simone Chierchini
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Violencia y Narcisismo en el Tatami

Violentos y narcisista en el tatami?

Hace como unos 15 o 20 años leí un artículo escrito por Ellis Amdur que me ayudó a no sentirme tan solo con la idea de que en el Aikido existen dos tendencias peligrosas: Por un lado una cierta inclinación hacia la violencia, y por el otro una sutil forma de narcisismo

Renato FILIPPIN

Versione Italiana

Versione Italiana

Me gustaría repetir aquí la teoría de Ellis Amdur, con la cual estoy completamente de acuerdo, al traducir algunos de sus trabajos y agregando algunas de mis reflexiones personales.
“El Aikido es un arte marcial que es especialmente adecuado para generar maltrato físico en el tatami”.

Detengámonos un momento para observar la práctica diaria del Aikido.
De un uke joven y principiante, se espera que haga las caídas con elegancia y sin resistencia cuando es proyectado por un Tori de mayor edad o más avanzado que él. Por otro lado aunque Tori sea más avanzado o de mayor edad, se le pide que también reciba ukemi del más joven, con la idea de enseñarle.
Esto se puede hacerse como una forma más eficiente de preparar a los jóvenes aikidokas para asumir formas y posiciones adecuadas al ejecutar los movimientos de Aikido. Sin embargo también se puede hacer algo de resistencia, oposición y bloqueos en las técnicas.
En Aikido, se espera que un principiante no pueda resistir a una técnica realizada por un tori más avanzado; pero si el uke principiante tratar de resistir el movimiento, esto sería visto como una insolencia.
En otras artes marciales como el judo, por ejemplo, los dos contendientes tratan de proyectarse utilizando su propia fuerza, técnica, velocidad y experiencia, y vence el mejor. A medida que avance con la edad, un viejo judoka alcanza un cierto nivel de respeto, como un viejo guerrero; esto le da la posibilidad de descansar en sus propios laureles. Cuando un joven judoka empuja demasiado fuerte al mayor, el anciano puede darse el lujo de decir: Mira hijo, soy demasiado viejo para juegos como este…
Muchos aikidokas no cuidad de su mejoramiento atlético.

Katsuaki Asai

No muchos aikidokas se curan de su rendimiento atlético

En Aikido, sin embargo, muchas personas desarrollan una visión extraña de su conciencia. Creo que esto sucede porque en Aikido hay personas que han entendido mal el concepto de Ki el cual es visto como una fuerza especial, casi mística, superior a la fuerza humana. Es de suponer que esta es la razón por la cual muchos aikidokas no cuidan de su rendimiento físico.

En muchos sistemas de entrenamiento, existe una ideología más o menos declarada, según la cual después de cierto número de años de práctica, no sólo debe lograrse una mayor habilidad técnica, a la vez que un tipo de poder paranormal. Este aditamento permitiría superar la natural perdida de energía producida por los años.
Los practicantes son conscientes de que las técnicas del Aikido se puede realizar únicamente a través de la cooperación mutua entre tori y uke. Muchos practicantes avanzados de Aikido, sin embargo, son arrastrados por la ilusión de que proyectar con fuerza y elegancia a un compañero (que está cooperando) lo califica como un hábil maestro. Por supuesto, se olvidan convenientemente de la deuda que tienen con uke como socio, el trabajo en el interior de la técnica que hacen que se vean tan “eficaces”, prefiriendo creer que una perfecta proyección es gracias y solamente a su capacidad. Sin embargo, bajo la superficie, son perfectamente conscientes de la situación de interdependencia mutua. Sin un socio amistoso, su aikido seria solo una maniobra vacía o un puro acto de violencia.
Algunas personas odian este estado de dependencia y viven con miedo de que se descubra que no son realmente tan poderosas como ellos pretenden hacer creer a los demás. Cuando estas personas realizan una técnica, si encuentran resistencia o si uke se mueve de una manera diferente o con otra lógica, no lo piensan dos veces para causar graves daños a uke, que, una vez dentro de la dinámica del ukemi , ofrece su cuerpo por completo a la acción de tori.
En este momento vemos la violencia que acecha en el interior de muchos aikidokas. Basta con mirar a uno de los muchos Embukai en YouTube: por lo general tori proyecta al uke sobre la colchoneta con la máxima fuerza y velocidad y cuándo este se encuentra en la posición más débil. Nota: Esta posición débil la ofrece uke de manera voluntaria para dar a su compañero la oportunidad de estudiar; o sea que es un instrumento de trabajo. En las técnicas de Aikido, uke pone su propio cuerpo a disposición de tori.
La enorme ambición de poder y dominación sobre el otro, hace caer a muchos maestros de Aikido, en la trampa del narcisismo. Me pregunto, ¿cómo es posible que un maestro de Aikido desarrolle una apariencia de marionetas marcial?. Algunos de estos “maestros” no tienen el valor de practicar ni por un minuto en otras de las artes marciales de combate…

El verdadero espíritu del Aikido

El verdadero espíritu del Aikido
Estos individuos crean gran negatividad alrededor del Aikido, que luego cae sobre el arte que tanto amamos. Gracias a estas personas, los practicantes de otras disciplinas, están convencidos de que los aikidokas practican aikido porque no son capaces de hacer nada más, o peor aún, que no saben hacer nada.
Por otro lado, estos seudo-profesionales de Aikido están tan lleno de complejos de inferioridad que recurrirían a la cirugía plástica para parecer más jóvenes, más fuertes, más japonés, y apenas suben al tatami se sirven de la hakama para ocultar su verdadero ego. No es raro que estas personas hagan una carrera con el curso de los años, llegando a convertirse inicialmente en responsables de un dojo, y posteriormente escalen a un rango técnico y administrativo en su propia asociación, amplificando aún más, a causa de la responsabilidad, su narcisismo que se manifiesta, como ya he dicho antes, en violencia sobre el tatami hacia sus estudiantes.

Conclusión personal

Un practicante de Aikido hace bien al preguntarse, si el maestro en el dojo donde practica, es un verdadero maestro de Aikido o si tan sólo es un títere marcial. También hace muy bien el preguntarse si realmente lo que el profesor dice, también lo vive en la vida cotidiana, o si aquello que de vez en cuando deja ver, es lo que realmente no quiere que los demás vean. A los padres de familia les recomiendo informarse muy bien para evitar que sus hijos terminen en las manos de ciertos individuos.

Quien es RENATO Filippin

Renato Filippin nació en Italia el 03 de marzo1949, pero siempre ha vivido en Suiza.
Inicia su práctica de Aikido en el año de 1963 bajo la guía de los Maestros Nakazono y Tamura. Desde 1968 a 1971 se fue a estudiar a Inglaterra, y allí tuvo la oportunidad de seguir las enselñanzas del Maestro K. Chiba. En 1971 reanuda su práctica de Aikido en Suiza, siguiendo a los diversos maestros que visitaron esta región, tales como Tamura, Tada, Chiba, Fujimoto, Asai y Hosokawa. Entre los años de 1978 al 2001 practicó bajo la dirección del Maestro Masatomo Ikeda, siguiendo también otros maestros, especialmente a Tada y Chiba. En 2002 conoce a Ichiro Shishiyade de quien se hace un gran amigo, y aprende el sistema de aikido de Nishio Sensei. Desde el año 2005 invita regularmente cada año a Sensei Shishiya para dirigir un seminario en Suiza.

GRADOS OBTENIDOS:
Shodan de 1971, el Maestro Tamura,
2,3,4, Dan, Ikeda Masatomo
5. 6.Dan por Doshu Moriteru Ueshiba.
Actualmente es Rokkudan desde el año 2003, abre su dojo, el Aikikai de Sangallo en el año de 1972. Desde el año 1985 es Maestro de Aikido en la Universidad de Sangallo y de 1983 a 1995 en la Universidad de Konstanz.
Fue el Secretario Técnico de la AEC, el Aikikai Suiza, desde 2003-2006

Traducción Italiano-Español de Germán Santamaría ©2011

Copyright Renato Filippin ©2011 
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